Rehabilitación de viviendas sociales y coworking en Covelo, Pontevedra
Rehabilitación integral de un edificio existente en Covelo para su transformación en viviendas sociales en alquiler y espacios de trabajo compartido.
Ubicación: Covelo, Pontevedra
Estado: Finalizado
Superficie construida de vivienda: 550 m2
Año: 2025
El proyecto consiste en la rehabilitación integral de un edificio residencial existente en Covelo, municipio situado en la provincia de Pontevedra, Galicia. La intervención transforma una construcción previamente deteriorada en cuatro viviendas sociales en alquiler y dos espacios de coworking, dotando al edificio de un nuevo papel doméstico, productivo y comunitario dentro de su contexto local. Más que entender la actuación como un objeto arquitectónico aislado, el proyecto se plantea como parte de una estrategia más amplia de revitalización para pequeños municipios que afrontan retos demográficos, donde la reutilización del patrimonio construido puede convertirse en una herramienta precisa de continuidad social, ambiental y territorial.
El edificio original formaba parte de una hilera residencial lineal, situada entre el borde urbano y un paisaje de muros de piedra, vegetación y terreno en pendiente. Su estado previo mostraba las huellas acumuladas del tiempo: fachadas desgastadas, sistemas constructivos obsoletos, acabados deteriorados y una relación fragmentada con el exterior. La rehabilitación conserva la estructura existente y la presencia urbana del edificio, redefiniendo al mismo tiempo su envolvente, sus interiores y su comportamiento ambiental. La intervención evita sustituciones innecesarias y trabaja con el potencial de la construcción existente, adaptándola a nuevos usos y a estándares contemporáneos de confort, eficiencia energética y accesibilidad.
La estrategia arquitectónica se basa en la claridad, la continuidad y la contención. El edificio mantiene su volumen alargado y su relación directa con el espacio exterior de acceso, pero su imagen se redefine mediante una envolvente mineral continua, huecos precisos y un tratamiento más ordenado de la planta baja. Los accesos existentes se reorganizan como una secuencia de umbrales entre el espacio exterior compartido y los interiores privados. Los bancos y jardineras de hormigón situados junto a las viviendas introducen una escala doméstica en el espacio de acceso, permitiendo que la fachada deje de ser únicamente un límite para convertirse también en un lugar de pausa, encuentro y uso cotidiano.
En el interior, las viviendas se conciben como espacios compactos, luminosos y eficientes. La organización se resuelve mediante distribuciones claras, materiales neutros y grandes huecos que introducen luz natural en las zonas de estancia. El proyecto evita gestos formales innecesarios y se centra en crear interiores serenos y adaptables, donde la relación con el paisaje próximo forma parte de la experiencia cotidiana. Las vistas hacia las laderas verdes, las viviendas cercanas y el tejido rural de Covelo conectan los nuevos espacios domésticos con la identidad del lugar.
La intervención combina vivienda asequible con espacios de trabajo compartido, respondiendo a nuevas formas de habitar los municipios pequeños. La incorporación de áreas de coworking amplía el papel del edificio más allá del uso residencial, introduciendo una dimensión productiva y comunitaria. Este programa mixto favorece una ocupación más flexible del inmueble y contribuye a generar actividad local, ofreciendo espacios para vivir, trabajar y reunirse dentro de una misma estructura rehabilitada.
Desde el punto de vista constructivo, el proyecto prioriza el comportamiento ambiental y las estrategias de rehabilitación de bajo impacto. El edificio ha sido diseñado y ejecutado con altos estándares de eficiencia energética y sostenibilidad, con financiación procedente de los fondos europeos Next Generation. La rehabilitación incorpora una nueva estructura de cubierta en madera, acabados altamente transpirables y de bajo contenido en COV, así como sistemas de control solar que mejoran el confort en verano y permiten al mismo tiempo aprovechar la luz natural y las vistas. Estas medidas reducen la demanda energética, mejoran la calidad del aire interior y prolongan el ciclo de vida del edificio existente.
La materialidad se aborda desde una lógica sobria y duradera. La envolvente mineral blanca otorga al edificio una presencia renovada sin romper su relación con el tejido construido del municipio. La madera aparece en los aleros de cubierta y en los elementos de protección solar, aportando calidez, profundidad y una lectura constructiva de la fachada. Los pavimentos exteriores, los bancos de hormigón y las zonas plantadas conforman una base continua que ordena el espacio de acceso y suaviza la transición entre el edificio y su entorno.
El proyecto alcanza una reducción aproximada del 95% en el consumo de energía primaria no renovable y en las emisiones de CO₂, demostrando cómo la rehabilitación de edificios existentes puede convertirse en una estrategia ambiental relevante. En este caso, la sostenibilidad no se limita al rendimiento técnico; también se expresa a través de la reutilización, la adaptabilidad y la capacidad de activar un edificio que ya pertenecía al lugar.
El resultado es un edificio eficiente, saludable y responsable, que combina vivienda asequible y espacios de trabajo compartido. Su arquitectura renovada es discreta, precisa y conectada con su contexto, ofreciendo un modelo de intervención en el que finalidad social, comportamiento ambiental y continuidad arquitectónica forman parte de un mismo proyecto.
Créditos:
Arquitectura: 4×30 & Tree Arquitectura y Rehabilitación
Colaboradores: Paula Cesteros, Daniel Muñoz
Ingenieria instalaciones: Gaia
Consultor estructuras: Refuerza Consultoria Técnica
Contratista general: Cruzval SL
Suministrador madera: Forjado de CLT en cubierta de Xilonor